
El lenguaje es una de las herramientas más poderosas que tenemos para construir realidades. No solo nombra el mundo: también lo configura. En este sentido, el lenguaje inclusivo —aquel que visibiliza la diversidad de identidades de género y orientaciones sexuales— no es una moda ni una exageración, sino un instrumento transformador que beneficia de manera directa al colectivo LGTBIQ+. (+ La estética del cambio: cuando el respeto se queda en la superficie)
Durante siglos, el lenguaje normativo ha invisibilizado a quienes no encajan en el modelo cisheterosexual. Frases como “todos los hombres nacen libres” excluyen de forma automática a mujeres y personas no binarias. Esta omisión constante no solo niega la existencia de muchas personas, sino que también refuerza estructuras de poder que discriminan.
El uso de fórmulas inclusivas, como el desdoblamiento (“niños y niñas”), el uso de la “e” o el uso de términos neutros (“personas”, “infancia”, “ciudadanía”), permite nombrar sin excluir. Y nombrar es el primer paso para reconocer, validar y respetar. Para una persona trans, por ejemplo, ser llamada por su pronombre correcto no es un detalle: es una cuestión de dignidad. Para alguien no binario, encontrar un espacio en el lenguaje significa existir también en el plano simbólico, social y legal.
Diversos estudios en sociolingüística han mostrado que los cambios en el lenguaje acompañan —y a veces impulsan— transformaciones culturales profundas. El reconocimiento legal de parejas del mismo sexo, por ejemplo, fue precedido por una batalla lingüística para hablar de “familias diversas” o “matrimonio igualitario”. Lo que no se nombra, no existe. Y lo que no existe, no se protege.
El lenguaje inclusivo no busca imponer, sino ampliar. No elimina formas tradicionales, pero ofrece alternativas más respetuosas y representativas. En un mundo diverso, un lenguaje que abrace esa diversidad es no solo deseable, sino necesario. Porque cada palabra cuenta. Y porque, cuando hablamos de derechos, el silencio también puede ser una forma de violencia.
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